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Tanto el cansancio como el distress son factores que se han asociado de forma independiente a los errores médicos. Este estudio analiza la contribución de ambos factores de forma conjunta entre residentes de medicina interna de la Clínica Mayo.

JAMA. 2009;302(12):1294-1300

Se obtuvieron datos de 380 residentes entre los años 2003 y 2008. A los participantes se les hicieron encuestas en las que se recogían los errores médicos autoreferidos, medidas de calidad de vida y cansancio, así como escalas para medir el burnout (síndrome del trabajador quemado), la depresión y la falta de sueño.

La respuesta media a los cuestionarios fue del 67,5%. El 93,7% de los participantes reportaron algún error médico, de los cuales el 39% cometieron al menos un error grave durante el periodo de estudio. Se encontró una asociación entre los errores médicos autoreportados con la escala Epworth de falta de sueño, con la escala de cansancio, con los diversos componentes del burnout, con la escala de depresión y, de forma inversa, con la escala de calidad de vida. El cansancio y el distrés se mantuvieron como variables asociadas independientes en los análisis multivariados. En conclusión, entre los residentes de medicina interna, los mayores niveles de cansancio y distrés se asociaron de forma independiente con una mayor percepción de la comisión de errores médicos por parte del propio médico .

Comentarios

Este estudio confirma los hallazgos previamente conocidos de que el cansancio del médico predispone a la aparición de errores médicos. Además introduce el distress o burnout entre los factores que influyen en la aparición de los errores. Para evitarlos sería necesario introducir cambios encaminados a reducir el cansancio y la falta de sueño durante la residencia, pero también parece imprescindible utilizar herramientas que nos permitan cuantificar el nivel de distress.

Referencia

Association of Resident Fatigue and Distress With Perceived Medical Errors

  • Colin P. West, Angelina D. Tan, Thomas M. Habermann, Jeff A. Sloan,  Tait D. Shanafelt.
  • JAMA. 2009;302(12):1294-1300

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